Néstor Avendaño: “Más pobreza y migración a Centroamérica”
Todos los indicadores económicos de Nicaragua desmejorarán en este año 2020, en que no se salvan ni las remesas, que Néstor Avendaño, presidente de Consultores para el Desarrollo (COPADES), ve caer en 800 millones de dólares (50%), en un contexto en que el producto interno bruto (PIB), cae 5.47%, las exportaciones disminuyen en 7%, y las recaudaciones en 10%. La triple crisis que vive el país —una económica y social, una de política y de derechos humanos, más la sanitaria generada por la pandemia de covid-19— augura una profundización del desempleo y la pobreza, que apunta a un aumento del caos social, en la medida que se deterioran ambos índices. El experto ve crecer las tasas de desempleo, del 28.1% en que cerró 2019, hasta afectar al 32.1% de la población económicamente activa en 2020, y aparejado a esto, un crecimiento de los márgenes de la miseria, porque “desapareció todo el avance en reducción de pobreza que se logró entre 2014 y 2017, cuando la economía crecía a 5% promedio anual, lo que de todos modos era insuficiente para reducir el desempleo, el subempleo y la pobreza”, detalló. El economista explica que la población económicamente activa (PEA) es de cuatro millones de personas, lo que equivale al 61% de la población total del país, de 6.5 millones de habitantes. Al continuar la destrucción de puestos de trabajo en el sector formal, producto de la contracción del PIB, concluye que el desempleo abierto afectará a 741 000 personas, o sea, el 18.7% de la PEA. Por su parte, el subempleo equivalente afectará al 13.4% de esa población, (533 000 personas), con lo que la suma de ambos renglones hará que hasta 1 274 000 personas (32.1% de la PEA) no generen ingresos, creciendo cuatro puntos porcentuales con respecto al 28.1% en que cerró en 2019. Si el panorama interno es desalentador, no hay nada en el panorama externo que invite al optimismo, siendo que las principales fuentes de divisas, que también apuntalan el crecimiento, muestran caídas por todos lados. El de las remesas es el más trágico de todos, porque después de ser prácticamente el único rubro que crecía año con año, Avendaño calcula que en 2020 “pueden caer en 800 millones”, a causa del desempleo en Estados Unidos, que afecta más a los latinos que a los estadounidenses. El resultado directo, desde la óptica de las familias, es “menos consumo, más pobreza, más migración hacia Centroamérica, porque es cada vez más difícil llegar a Estados Unidos”, admitió. Fuente: https://confidencial.com.ni/
