Fundesa advierte que la inversión de Codedes tiene poco impacto en combatir la pobreza extrema
La Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) elaboró su primer informe del 2026 sobre la “Inversión a cargo de los Consejos Departamentales de Desarrollo – CODEDEs–, 2024-2025”, en el que se abordan los principales aspectos relacionados con la ejecución de los fondos asignados durante los últimos dos años a dichos consejos. El informe indica que los Codedes ejecutaron Q10 mil 976.8 millones en distintos proyectos entre el 2024 y 2025, según datos del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin), citados en el documento. El análisis de Fundesa revela que existe “una falta de correlación clara” entre la inversión y los índices de pobreza extrema a nivel departamental, lo que genera inquietud sobre la efectividad de la política de desarrollo territorial. Los datos del informe muestran que, en este período, el departamento de Guatemala recibió Q1 mil 17.8 millones, la mayor asignación de recursos para los Codedes, seguido de San Marcos (Q962.5 millones) y Huehuetenango (Q938.6 millones). En conjunto, estos tres departamentos concentran el 26.7% del total invertido. No obstante, al contrastar estas cifras con el mapa de pobreza extrema del 2023 elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se observa una brecha preocupante frente a otras localidades, según indica el informe. Departamentos como Sololá, Totonicapán y Quiché, que presentan alta vulnerabilidad, ocupan posiciones intermedias o bajas en la asignación. Por ejemplo, Sololá recibió apenas Q324.6 millones, pese a ser una de las regiones con mayor pobreza histórica, indicó Juan Carlos Zapata, director ejecutivo de Fundesa. “Lo que vemos es que hay departamentos con mayores índices de pobreza que deberían tener mayor inversión, especialmente en saneamiento, infraestructura, fortalecimiento de centros de salud, que les ayude también a mejorar sus condiciones de desarrollo. Lo que uno ve es que no hay una priorización de esos recursos”, indicó Zapata. Según explicó, la inversión pública en Guatemala “es de las más bajas del mundo y en América Latina», ya que se encuentra dentro de los países con la menor tasa de inversión pública. “La inversión pública es apenas del 1.6% del PIB –Producto Interno Bruto– y esto refleja una descentralización que realmente no tiene una gobernanza clara. Cuando se ve la ejecución de los Consejos Departamentales de Desarrollo, hay una caída muy fuerte en el 2024, donde apenas se ejecutó un 52%, y en el 2025 la ejecución fue del 62%”, afirmó. El informe también señala que cuatro municipios del departamento de Guatemala absorbieron el 44% de los recursos (aproximadamente Q428 millones): San Juan Sacatepéquez con Q171.4 millones, Palencia con Q92 millones, Chuarrancho con Q82.5 millones y Amatitlán con Q82.1 millones. Estos montos contrastan con los de otros municipios con necesidades urgentes, como Santa Catarina Palopó (Sololá), que recibió solo Q6.7 millones, y San Mateo (Quetzaltenango), Q7.1 millones. Fundesa también indica que cinco municipios de Sololá y tres de Quetzaltenango figuran entre los diez con menor inversión, lo que evidencia una priorización que no responde a criterios de equidad territorial. En Sololá son: Santa Lucía Utatlán (Q10 millones), Panajachel (Q9.6 millones), San Pedro La Laguna (Q8.4 millones), San Pablo La Laguna (Q8.4 millones) y Santa Catarina Palopó (Q6.7 millones). En Quetzaltenango, los menos beneficiados fueron: Sibilia (Q10.3 millones), Almolonga (Q8 millones) y San Mateo (Q7.1 millones). Los otros dos municipios con menor inversión son San Lucas (Q10.1 millones) y San Bartolomé Milpas Altas (Q9.5 millones), ambos en Sacatepéquez. (PL 23.01.26)
