Relevo podría demorarse
El nombramiento de Kevin Warsh, que ayer se enfrentó a su audiencia de confirmación como presidente de la Reserva Federal (FED), podría retrasarse debido a la investigación que el Departamento de Justicia de Donald Trump abrió a Jerome Powell, quien debería abandonar el banco emisor en unas tres semanas. Después de casi tres horas de interrogatorio en el Comité Bancario de la Cámara Alta, aún le quedan dos pasos para lograr el puesto: el comité debe votar si recomienda su nominación y luego el Pleno del Senado debe aprobarlo por mayoría simple. La cita en el Senado era de gran importancia por los obstáculos que enfrenta la designación de Warsh, empezando por las dudas sobre su independencia y la capacidad para tomar decisiones de política económica con criterios distintos a los que imponga la Casa Blanca. En este sentido, el candidato a dirigir la FED aseguró que no es un “títere” de Trump, y se comprometió a proteger la independencia de la institución sobre los tipos de interés. Además de la garantía de autodeterminación que se exige al presidente de la banca central, la nominación de Warsh se enfrenta a otra traba más. El senador republicano Thom Tillis dijo que bloqueará la nominación, no porque considere que Warsh no sea apto para el cargo, sino porque opina que antes de que presida la FED debe concluir el proceso abierto contra el actual presidente de la entidad. (DCA 22.04.26)
