Cambio demográfico exige ajustes en salud, educación y empleo
Guatemala tenía 9.1 millones de habitantes en la década de 1990. Cinco de cada 10 eran menores de 15 años, las mujeres tenían en promedio cinco hijos y la esperanza de vida era de 62 años. Desde entonces, el perfil demográfico del país ha cambiado. Para el 2026, la población se duplicó, la tasa de fecundidad ha disminuido a 2.3, una de cada dos personas reside en áreas urbanas y seis de cada 10 guatemaltecos están en edad de trabajar —tienen entre 15 y 64 años—. A esa población joven que puede contribuir al crecimiento económico de un país se le conoce como bono demográfico. Todos los países lo atraviesan en algún momento, pero Guatemala está en el inicio de la ventana de oportunidad para aprovechar esta etapa, que no durará para siempre. “Guatemala aún es bastante joven, pero va a envejecer, eso es inevitable; ahora tiene entre 5% y 6% de población mayor. Hay países que ya tienen entre un 25% o 30%. Cuba y Uruguay ya tienen una población envejecida, con una tasa de fecundidad muy por debajo del nivel de reemplazo”, indica Sabrina Juran, asesora regional de Datos y Dinámicas de Población en UNFPA para América Latina y el Caribe. Por ello, las inversiones que el país necesita hacer en este momento demográfico son muy diferentes de las que requiere Uruguay. Juran señala que Guatemala debe enfocarse en tres aspectos: educación, salud y empleo, a fin de que el Estado se prepare y construya políticas públicas más oportunas, con presupuestos suficientes, para atender las necesidades del mañana. Agrega que el bono demográfico es la ventana de oportunidad que permite cosechar un bono económico. Esa ventana seguirá abierta por unas décadas, pero, según las proyecciones, la fecha de cierre se acerca y las inversiones deben hacerse ahora, pues la generación que sostendrá al país en un futuro cercano ya nació. Para el 2050, la proyección es de 22.7 millones de habitantes; la población menor de 15 años se reducirá a dos de cada 10, mientras que los mayores de 65 años serán uno de cada 10, con una esperanza de vida que superará los 78 años. (PL 17.08.26)
