Nueva inversión extranjera se estanca en México ante creciente incertidumbre por el T-MEC
Cuando Randy Carr abrió una fábrica en el centro de México en 2005, le atrajeron los bajos salarios del país y el tratado de libre comercio con Estados Unidos. Durante los siguientes 20 años, la planta, que produce parches bordados y emblemas personalizados, creció hasta emplear a 800 personas. Pero en 2025, después de que el presidente estadounidense Donald Trump comenzara a amenazar con aranceles a México y Canadá, Carr rápidamente decidió diversificar su negocio y puso su mirada en República Dominicana. Hasta el momento, México se ha librado en gran medida de los aranceles más severos de Trump, que han alimentado una amarga disputa comercial con Canadá y otros aliados estadounidenses. Pero el líder republicano ha atacado repetidamente el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y, en julio, Washington se negó a renovarlo, optando en cambio por revisiones anuales, lo que deja a las empresas con la incertidumbre sobre el régimen arancelario al que se enfrentarán de un año a otro. Esta incertidumbre está disuadiendo las nuevas inversiones y llevando a algunas empresas ya establecidas en México a buscar activamente otras opciones. Más de una docena de líderes empresariales confesaron a Reuters que están reconsiderando sus planes de inversión, y en algunos casos elaborando propuestas para retirarse de México y reubicarse en Asia. A esto se suma la profunda reforma judicial de México de 2024, que reemplazó a los jueces designados por jueces electos, lo que inquieta a las empresas preocupadas por el Estado de derecho. (eleconomista.com.mx 01.09.26)
