Analistas advierten desgaste político y riesgos para el presupuesto 2027
El regreso de Jonathan Menkos al Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) plantea interrogantes sobre el posible desgaste institucional y político de la cartera del Tesoro, así como sobre la continuidad del equipo de trabajo que lo acompañó durante su anterior gestión. A 15 meses de que concluya el mandato del presidente Bernardo Arévalo, su administración enfrenta las repercusiones de la suspensión provisional del nombramiento de Menkos como presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la Junta Monetaria (JM), dispuesta por la Corte de Constitucionalidad (CC). Menkos, quien conserva su calidad de diputado electo, obtuvo el 13 de octubre una nueva licencia del Congreso para ausentarse de sus funciones legislativas por tiempo indeterminado y regresar al Ministerio de Finanzas, institución que dirigió hasta el 30 de septiembre. Sin embargo, aún está pendiente su nombramiento oficial para reasumir el cargo. Con su reincorporación, volvería a ejercer las representaciones correspondientes al titular de Finanzas en el Directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), la Junta Monetaria, el Crédito Hipotecario Nacional (CHN) y ante organismos financieros internacionales, además de participar en el Gabinete Económico (Gabeco), desde el ámbito de la política fiscal. El movimiento ocurre mientras el Congreso discute el proyecto de presupuesto del Estado para el 2027, uno de los principales desafíos que enfrentará la cartera del Tesoro durante la etapa final de la actual administración. Desde las perspectivas política y económica, el retorno de Menkos abre un debate sobre sus posibles efectos en la imagen institucional del Minfin, la relación con otros organismos del Estado y la capacidad de conducción de la política fiscal. Estos aspectos forman parte del análisis de especialistas consultados. (PL 15.10.26)
