Consumidores centraron sus gastos en abastos durante la pandemia
El anuncio de los primeros casos de COVID-19 en Centroamérica, en marzo de 2020, y las medidas de confinamiento o restricciones para prevenir su propagación, llevaron al consumidor a experimentar cambios abruptos en su forma de comprar. Por ejemplo, la frecuencia con la que asiste a los puntos de venta y el gasto asignado a su presupuesto en el que ahora prioriza cuidado personal y desinfección del hogar. Los canales de venta como el moderno (hipermercados, supermercados, club de compras, entre otros) y el tradicional (tiendas de barrio, mini súper, mercado local) también experimentaron cambios para adaptarse a las tendencias. “Cuando empezó la pandemia el canal tradicional se vio sumamente afectado, y quienes capitalizaron más fueron los canales modernos por los cierres y restricciones. Pero pasando a la nueva normalidad hemos visto que el tradicional nuevamente está recuperando su crecimiento”, afirmó Vivian Gálvez, directora general de Kantar División Worldpanel para Centroamérica. Según el estudio Consumer Insights 2020 correspondiente al tercer trimestre, elaborado por Kantar para la región, durante la etapa de adaptación a la nueva normalidad (a partir de julio) el canal moderno ha crecido seis por ciento, mientras que el tradicional un siete por ciento comparado con el mismo periodo en 2019. El 88 por ciento del crecimiento del canal moderno es impulsado por los supermercados. Ambos concentran el 89 por ciento de las compras de los consumidores. “El 41 por ciento del crecimiento de la canasta de productos de consumo masivo (alimentos, bebidas no alcohólicas, lácteos, productos de cuidado personal y del hogar) es atribuido por compras en el canal moderno, y el 38 por ciento por las compras en el tradicional”, señala el documento. Del 11 por ciento restante resalta el comercio electrónico. (El Periódico 11.01.21)
