Inflación y desconfianza, resultados de la crisis
Las autoridades económicas del país han reiterado que este año cerrará con indicadores económicos muy positivos, tales como el crecimiento económico (en alrededor de 3.5%), inflación (5%), recepción de remesas familiares (9%), crédito bancario al sector privado (9.5%9, exportaciones (6%) e importaciones (8%). No obstante, durante el mes de octubre se registró una serie de manifestaciones para demandar la renuncia o destitución de varios funcionarios del sector justicia, las que incluyeron bloqueos de las principales carreteras del país a lo largo de tres semanas. Entre los primeros efectos de la interrupción a la locomoción de personas y carga se registró un repunte inflacionario interanual que se situó en 4.98% a nivel nacional, casi en el límite superior de la meta establecida por las autoridades para el cierre del año. Sin embargo, el alza general de precios impactó sobre todo a las regiones Suroccidente y Noroccidente donde los precios subieron 7.19% y 9.08%, respectivamente, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el reporte mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Por otro lado, los resultados de la encuesta de expectativas económicas que lleva a cabo el Banco de Guatemala (Banguat) a un panel de analistas privados, dan cuenta de que dicha confianza se desplomó a 43.06 puntos, uno de los más bajos en los últimos dos años, y se puede comparar con los niveles registrados durante la pandemia en el 2020. En ese sentido, el 61% de los consultados consideró que en los próximos seis meses empeorará la evolución del clima de negocios en el país; el 83.3% cree que la economía nacional está peor que el año anterior; otro 77.8% dice que para los próximos seis meses la evolución de la economía no mejorará; y el 66.7% indica que no es buen momento para hacer inversiones. Para el economista Maynor Cabrera, investigador de la Fundación Economía para el Desarrollo (Fedes), los indicadores de corto plazo aún no brindan una perspectiva completa de lo que está pasando en la economía nacional, pero es lógico que una interrupción en las cadenas de suministro tendrá efectos perjudiciales sobre la oferta de productos y los precios, como sucedió con las restricciones de movilidad obligadas por la pandemia. (Prensa Libre 14.11.23)
