El 2025 cierra con menos muertes por desnutrición aguda
Durante el 2025 fallecieron 60 niños menores de cinco años por desnutrición aguda en Guatemala. El reporte preliminar del Ministerio de Salud, al cierre del año pasado, indica que hubo una disminución aproximada del 52.4% en comparación con los casos del período anterior, cuando las muertes acumuladas fueron 126. La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán) señala que los datos podrían variar, pues aún está pendiente el análisis de 40 decesos que se encuentran en investigación por parte de una mesa técnica, la cual deberá establecer si la desnutrición aguda fue la causa básica del fallecimiento. El proceso podría concluir al finalizar el primer trimestre del año. El 43.3% de las muertes ocurrieron en Huehuetenango, Alta Verapaz y San Marcos, que el año pasado también encabezaron la lista de los lugares con más fallecimientos por el flagelo. Al comparar los reportes de ambos períodos, el número de departamentos con casos no varía (18); sin embargo, salieron de la lista Izabal, Quiché y Baja Verapaz, y se sumaron Zacapa, Ixcán, Sololá y Quetzaltenango. Los decesos por desnutrición aguda que el Ministerio de Salud notifica corresponden a menores de cinco años, y el grupo más afectado es el de menos de 24 meses, donde ocurrió el 57% de los casos. Abril y junio fueron los meses en los que se observó un incremento en el registro de fallecimientos, con 14 y 11 casos, respectivamente. Un año atrás, abril, mayo y septiembre concentraron el aumento. El informe de Salud indica que en el 2025 más niños fallecieron por un cuadro severo de desnutrición aguda, pues el 91% de los casos encajó en ese diagnóstico. El año anterior fue el 83%; es una diferencia de ocho puntos porcentuales. Los datos también revelan que de esos casos severos el 32.7% tenía signos de Kwashiorkor, que se caracteriza por estómago inflamado, hinchazón en cara, manos y pies, coloración rojiza del cabello, piel seca y escamosa. Mientras que los niños fallecidos en 2024 con esa condición representó el 26.6%. Jorge Pernillo, catedrático de la Escuela de Nutrición de la Universidad Panamericana (Upana), menciona que los casos con signos de Kwashiorkor pueden ser identificados por los síntomas clínicos y el personal de salud puede actuar para salvar a esos niños. Sin embargo, el monitoreo del crecimiento sigue siendo deficiente en el país y no hay cobertura en comunidades lejanas. “No es porque las madres no lleven a los niños, es porque los servicios no llegan. Además, refleja que el hambre sigue matando en Guatemala”, agrega. En cuanto al lugar del fallecimiento, Salud reporta que 45 niños lograron llegar a un hospital público, por lo que habrían recibido atención médica, mientras que 11 murieron en su casa. Dos decesos ocurrieron en la vía pública. (PL 26.01.26)
