Tres razones que influirán en que S&P Global acerque o aleje a Guatemala del grado de inversión
En mayo 2025 la calificadora de riesgo S&P Global otorgó una calificación a Guatemala que la deja a un paso del grado de inversión, sin embargo, hay tres razones que influirán en la calificación de 2026. Siendo una de las tres calificadoras de riesgo país más importantes del mundo, S&P Global elevó la calificación crediticia soberana a largo plazo, de Guatemala de BB a BB+ con perspectiva estable, dando la oportunidad de quedar más cerca de obtener el grado de inversión. Dicha calificación podría ser elevada este año o en el siguiente, explica S&P Global, «si hay señales sólidas y prolongadas de que el gobierno y el Congreso de Guatemala pueden colaborar consistentemente en iniciativas de políticas para mejorar la resiliencia de su modelo económico y aumentar el nivel de ingreso de su población». Para la calificadora esto podría subir la confianza de los inversionistas y traducirse en un crecimiento económico mayor al esperado, un ingreso per cápita más alto y mejores indicadores sociales. Por otro lado, la calificación podría bajarla en este o el siguiente año «si el deterioro del comercio internacional y de las remesas afecta la trayectoria de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a mediano plazo». Si el comercio internacional y las remesas afectan el crecimiento económico de Guatemala, podría limitar la capacidad del gobierno para mantener las políticas macroeconómicas conservadoras y afectaría estructuralmente su balance externo, explica S&P Global. Otra razón para bajar la calificación «si hay un aumento sustancial de los déficits fiscales y en el endeudamiento para financiar gastos operativos, en lugar de mejorar la infraestructura del país». (LH 04.03.26)
