Nicaragua tiene el ingreso por habitante más bajo de Centroamérica, según estudio regional
Según un informe del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), el ingreso por habitante de Nicaragua fue de US$2 mil 953, el más bajo de Centroamérica, explicó el economista nicaragüense exiliado Marco Aurelio Peña, autor del estudio Economía del malestar: Malestar económico y entorno institucional deficiente en el contexto autocrático en Nicaragua (2023–2025). Panamá tuvo en ese plazo el ingreso por habitante más alto de la región, con un PIB per cápita de US$19 mil 802, seguido de cerca por Costa Rica, con US$19 mil 104, según el informe. Luego se ubicaron Guatemala, con un PIB per cápita de US$6 mil 478; El Salvador, con US$5 mil 744; y Honduras, con US$3 mil 637, según el estudio. «En términos comparativos, esto evidencia la baja productividad total de Nicaragua en relación con su cantidad total de habitantes, sin olvidar que geográficamente es el más grande de Centroamérica y con abundancia de recursos naturales», dijo el analista en la divulgación del estudio en Costa Rica. Con relación al dato proyectado para el 2025, el ingreso por habitante de Nicaragua es 6.7 veces inferior al de Panamá, que es el más alto de la región, y es 1.2 veces inferior al de Honduras, el segundo más bajo, indicó el economista, quien explicó que basó su estudio en los datos oficiales de cada país. En el caso de Guatemala, el PIB per cápita es 2.1 veces que el del país que ocupa el último lugar, pero tres veces inferior al de Panamá (que ocupa el primer lugar). El PIB nicaragüense creció 4.9% en el 2025 con respecto al 2024, año en que se había registrado un crecimiento de 3.6%. El ejercicio pasado es el quinto año consecutivo de incremento después de tres períodos con saldo en rojo, según el Banco Central de ese país. El autor del estudio denominó a ese crecimiento como «la macroeconomía del espejismo» porque Nicaragua sigue teniendo el más bajo ingreso medio por habitante de Centroamérica y sus habitantes no cubren ni el 50% del costo de la canasta básica con el salario mínimo promedio, que también es el más bajo de la región. (PL 24.04.26)
