Sequía fue más intensa en cinco departamentos
La lluvia que cayó durante julio estuvo por debajo de lo esperado. Se registró un déficit del 35% en la mayor parte del territorio guatemalteco; sin embargo, hay departamentos como Chiquimula, Jutiapa, Santa Rosa, Escuintla y Suchitepéquez donde llegó al 75%, y en algunos puntos del mapa el déficit alcanzó el 85%, según Agua Consulta, entidad que realiza análisis meteorológicos e hidrológicos del país. En julio la lluvia se ausentó durante 18 días, a excepción de Petén, Alta Verapaz, Izabal, la parte alta de Baja Verapaz y algunas áreas de Huehuetenango y San Marcos, donde en promedio dejó de llover durante 13 días. El cálculo es que hubo entre cinco y nueve días consecutivos sin precipitaciones. Dicha información surge de los resultados que arrojan las estaciones de la Red Nacional del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), analizados por Claudio Castañón, de Agua Consulta. La temporada lluviosa se atrasó este año y, si a esto se suma que las precipitaciones en julio han sido insuficientes, el resultado es una sequía moderada que afectó al 61.31% del país, es decir, un área de 66 mil 764.09 kilómetros cuadrados del territorio guatemalteco. Mientras que 13 mil 22.24 kilómetros cuadrados (11.96%) presentaron sequía severa y 242.81 kilómetros cuadrados (0.22%) registraron sequía extrema. “Desde el 20 de junio se observa un déficit de lluvias, principalmente en la costa sur, bocacosta, meseta central, oriente y occidente. El mes de junio es uno de los que llueve más, pero ni siquiera se alcanzó el nivel de la normal climática. Hubo días en los que llovió bastante, pero no de forma regular ni homogénea. En tanto que julio, influenciado por la canícula, la disminución es más marcada a nivel nacional”, indica Walter Bardales, analista en hidrología. Agrega que, en Petén, Alta Verapaz e Izabal, las precipitaciones han sido más constantes; sin embargo, no alcanzan los niveles normales. Esto se evidencia al analizar los años 1990 y 2020 —período de 30 años para establecer la climatología de referencia—, en los que se registraron entre 175 y 270 milímetros de lluvia, mientras que este año el reporte oscila entre 120 y 175 milímetros. Bardales señala que estas condiciones están influenciadas por el fenómeno el Niño, que se prevé sea “más extremo” de lo que históricamente se ha registrado, lo que se evidenciará conforme avancen los meses. Ya se prevé que agosto y septiembre sean meses con lluvia deficiente. Aunque haya precipitaciones en octubre, estas serán mínimas. (PL 07.08.26)
