FAO plantea proyectos por USD 216.7 millones ante cambio climático en Guatemala y Centroamérica
Guatemala forma parte de una cartera regional de inversiones por USD 216.7 millones impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que busca fortalecer la producción agrícola y reducir la vulnerabilidad climática en el Corredor Seco Centroamericano y las zonas áridas de la región. La propuesta contempla seis proyectos enfocados en el acceso al agua, el estudio de los suelos, la tecnología, la investigación agropecuaria y el desarrollo de pequeños negocios rurales. La iniciativa, denominada «Mano de la Mano: Construyendo Resiliencia en el Corredor Seco y Zonas Áridas en la región del SICA», fue presentada en octubre de 2026 durante el Foro de Inversión de la FAO, realizado en Roma, Italia. El objetivo es convertir las necesidades de los territorios más vulnerables en oportunidades de inversión que permitan transformar los sistemas agroalimentarios y mejorar las condiciones de vida de las familias que dependen de la agricultura. De acuerdo con el perfil de inversión elaborado por la FAO, en los municipios rurales comprendidos en el Corredor Seco y las zonas áridas de la región viven aproximadamente 23 millones de personas, de las cuales el 49% son mujeres. Además, la agricultura genera entre el 23% y el 30% del empleo total, dependiendo del país, mientras que más de un tercio de la población rural vive en condiciones de pobreza. El documento advierte que estos territorios enfrentan una creciente exposición a eventos climáticos extremos, entre ellos sequías prolongadas, lluvias intensas e inundaciones. Durante la última década, la región experimentó tres episodios severos de El Niño, los huracanes Eta e Iota y tormentas tropicales recurrentes, condiciones que han afectado la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Ante este panorama, la cartera busca fortalecer la capacidad de adaptación de los productores mediante herramientas que permitan anticipar los riesgos, aprovechar mejor los recursos naturales y mejorar la productividad de las actividades agropecuarias. (LH 05.11.26)
