Calificadoras evalúan a mitad de crisis
El momento no podía ser más inoportuno, considerando la situación de crisis institucional que enfrenta el país en relación con la desarticulación de una red de defraudación en la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), la renuncia a comienzos de este mes de la vicepresidenta Roxana Baldetti y un clima de manifestaciones entre la sociedad civil exigiendo la dimisión del presidente Otto Pérez Molina. Representantes de la firma estadounidense se reunirán con miembros del sector privado, autoridades del Ministerio de Finanzas, Banco de Guatemala y representantes de la sociedad civil. Fitch asignará una nueva calificación de riesgo país, y se conocerá dentro de unos seis meses, el año pasado la calificación bajó de BB+ a BB- el 21 de junio de 2014. (El Periódico, 21-05-15)
