Extracción ilegal afecta a comunidad en Chiquimula

Retenciones ilegales, una licencia de construcción que se usó para la explotación de minerales y varias denuncias penales promovidas en forma tardía por las autoridades forman parte de un problema en Chiquimula que, de no atenderse, podría terminar en un nuevo conflicto social. A finales de octubre de 2020, los pobladores de la aldea El Pato y aldeas cercanas empezaron a escuchar retumbos. Era época lluviosa y la gente que vive en casas de adobe empezó a temer que los ruidos fueran el anuncio de un deslave. El terreno se encuentra al lado de la escuela, en el cerro Tajurán. Está rodeado de plástico blanco y lo identifica una manta en la que se lee: “Propiedad Privada”, y otra que indica que la licencia de construcción municipal es la 12-2020. Esta licencia le fue otorgada a la empresa Atlas Universal, S.A., y fue solicitada por su representante, Romeo Iván Morales. Según los documentos presentados por la Municipalidad de Chiquimula, la empresa pidió permiso para construir una bodega con oficina, de lámina, y de un muro perimetral. El presupuesto de la obra sería de Q250 mil. Tras el pago de Q5 mil 221.50 de impuesto, la municipalidad otorgó la licencia, pero seis meses después, en el lugar no hay ninguna bodega y, en cambio, hay un agujero en el cerro y varias terrazas desde las cuales se ven las piedras color verde, blanco y café, con destellos dorados. En ese mismo lugar, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) otorgó, en noviembre de 2003, una licencia de exploración para búsqueda de oro y plata al proyecto El Pato II, que en el 2017 pasó a ser la Sociedad El Pato GT, S.A. El Pato II comenzó como un proyecto de Compañía Minera El Cóndor, S.A., que desde el 2000 mostró interés en el lugar y desde el 2010 solicitó una licencia de explotación que no se le ha otorgado. (Prensa Libre 04.02.21)

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