La crisis energética en Europa debilita aún más el euro frente al dólar estadounidense
Solo han podido crecer las empresas tecnológicas, de servicios industriales, farmacéuticas y de biotecnología y las caídas más agudas se notaron en los subsectores de sustancias químicas y plásticos, y de recursos básicos por su alta dependencia de las energías. El informe mensual hecho público hoy por S&P Global señala que “especialmente los subsectores con un uso intensivo de energía indicaron la mayor pérdida de producción, aunque en el sector servicios la actividad empresarial también siguió reduciéndose a un ritmo cada vez mayor debido a la persistente crisis del coste de la vida y la incertidumbre económica generalizada (…). “Las presiones inflacionistas se mantuvieron elevadas en medio de los altos precios de las energías”. (El Periódico 25.10.22)
