Alzas de tasas debería incidir en baja de precios
Durante los últimos dos años, millones de familias alrededor del mundo han visto la disminución paulatina del poder adquisitivo de su dinero y las alarmas se encendieron con más fuerza en el segundo trimestre de 2021, cuando la inflación en Estados Unidos llegó a 5%, lo que no se veía desde septiembre de 2008.
Lo que en ese momento se interpretó como algo “transitorio” y focalizado sólo en la economía estadounidense, se ha extendido por casi dos años, alcanzando los niveles más altos de las últimas cuatro décadas en la mayor parte de las economías del mundo. Los efectos de la inflación son catastróficos. Varios organismos internacionales han advertido sobre la posibilidad de un incremento de la pobreza y de crisis alimentarias en varias regiones del planeta. Pero ¿Cuánto más durará? ¿El 2023 será el año en que los precios retornen a la “normalidad”? Existen tres elementos que debemos tomar en cuenta para tratar de proyectar la inflación en los próximos meses. El primero y más importante es que los bancos centrales están actuando decididamente para reducirla. En el caso de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, ha aumentado la tasa de interés líder a un ritmo sumamente rápido y ha retirado un tercio del dinero que había inyectado al mercado durante la pandemia. El resultado es que, en ese país, la inflación se ha venido reduciendo gradualmente durante seis meses consecutivos. El segundo factor por considerar es que el precio de la mayoría de las materias primas ha disminuido en los últimos seis meses. Debido a la desaceleración de las grandes economías del mundo y los temores de una posible recesión, la demanda de estos bienes ha mermado, con la consecuente reducción en sus precios. Y el tercero es que en la medida que los gobiernos ajusten sus gastos a los niveles previos a la pandemia y reduzcan sus déficits fiscales, se contribuirá a que la inflación se reduzca. La perspectiva es que durante el 2023 las economías desarrolladas continúen reduciendo sus déficits fiscales, lo cual ayudaría a reducir la demanda de bienes y disminuiría la presión sobre los precios. (Prensa Libre 24.01.23)
