Fitch se pronuncia por las elecciones en Guatemala y resalta débil gobernabilidad

En un comunicado publicado en su página web la noche de este jueves 24 de agosto, Fitch Ratings indica que es poco probable que las elecciones presidenciales de Guatemala conduzcan a cambios importantes en los entornos de política macroeconómica, que están anclados por un historial de conservadurismo fiscal y un banco central independiente. “La campaña electoral puso de relieve las debilidades en la gobernabilidad que son una limitación clave para la solvencia soberana de Guatemala”, resaltó. Bernardo Arévalo, del Movimiento Semilla de centroizquierda, recibió alrededor del 58% de los votos en la segunda vuelta del 20 de agosto, mientras que Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), ganó menos del 40%. Arévalo, un congresista y ex diplomático que se posicionó como un candidato reformista anticorrupción, había superado las expectativas en la votación de primera ronda cuando terminó segundo detrás de Torres. Asumirá el cargo en enero de 2024, recuerda la calificadora. “Esperamos una amplia continuidad de las políticas bajo la próxima administración. Ninguna de las agendas económicas de los candidatos de segunda vuelta implicó grandes desviaciones de los entornos actuales, pero ambas incluyeron planes para aumentar el papel del estado en la provisión social. El plan de Arévalo prevé un aumento sustancial en el gasto social, financiado por el aumento de la recaudación de impuestos a través de mejoras administrativas en lugar de aumentar las tasas impositivas, así como un cierto aumento en el endeudamiento. Esto implica un aumento proyectado del déficit fiscal del gobierno central a 2.9% del PIB para 2025 desde el 2.1% actual (en los 12 meses hasta junio), y desde el 2.6% que proyecta el plan de Arévalo para 2023?, señaló Fitch.  (Prensa Libre 25.08.23)

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