Expertos explican los factores que incidieron en una baja inflación
Luego del anuncio oficial de que la inflación cerró 2024 en 1.7 por ciento en relación con el producto interno bruto (PIB), por debajo del 3 al 5 estimado, comenzaron las dudas en cuanto a la veracidad del dato y los factores que permitieron este histórico comportamiento, el segundo más bajo en los últimos 29 años. Ante este panorama, el Diario de Centro América (DCA) consultó a expertos en la materia, con el propósito de indagar sobre las circunstancias que contribuyeron en este logro, así como las implicaciones que tendrá en el costo de vida de los guatemaltecos. El descenso en la valía de los combustibles y su impacto en las gasolinas, diésel y gas propano, la baja en el precio de la electricidad y productos alimenticios y los efectos de la pandemia del Covid-19, son, a criterio de los consultados, factores que impactaron en el bajo nivel inflacionario. Advierten que en el cierre de dicha variable también influyeron la ejecución presupuestaria, la recaudación de impuestos, que superó la meta prevista, y la estabilidad en el tipo de cambio. El presidente del Banco de Guatemala (Banguat), Alvaro González Ricci, mencionó que en 2024 no se registraron choques de oferta importantes en el rubro de los alimentos y crudos, como ha sucedido en otros años, situación que contribuyó a mantener el indicador relativamente bajo. Lizardo Sosa, expresidente del Banguat y experto independiente, valoró las condiciones que generaron esta situación: los efectos dispersos de la pandemia, la ejecución presupuestaria, la recaudación de impuestos y la estabilidad en el tipo de cambio. No obstante de calificar como positivo el comportamiento de la variable, Sosa descartó que “tenga consecuencias positivas a futuro en cuanto a la salud, educación y seguridad ciudadanas”. El director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), Juan Carlos Zapata, mencionó factores como el manejo adecuado de las finanzas públicas. Edgar Balsells, investigador emérito de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), manifestó que la “simple baja”, como la llamó, no tendrá un efecto multiplicador que conlleve a la mejora de la economía guatemalteca. Sin embargo, dijo que lo bueno es que, en general, la inflación internacional ha venido a la baja y eso es positivo. “La guerra de Ucrania y los efectos pospandemia mejoraron el poder adquisitivo. Esto es un enfoque relativo”, reiteró Balsells. De acuerdo con David Casasola, analista del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), dicho indicador no pronostica un cambio de forma directa y en las estadísticas macroeconómicas del guatemalteco. “La incidencia no será algo tan palpable”, expresó. (DCA 13.01.25)
