País evidencia un auge de aerolíneas de bajo costo
El mercado aéreo guatemalteco está en constante transformación y en la última década, el ingreso y expansión de aerolíneas de bajo costo —conocidas mundialmente como low cost— ha redefinido la forma de viajar, y esto ha abierto nuevas oportunidades para el turismo, el comercio y la movilidad, afirman expertos del sector aéreo. A partir de esta semana, Wingo, del grupo Copa Holdings, se incorporará oficialmente al panorama aéreo del país con una ruta directa entre Bogotá y Ciudad de Guatemala. Su llegada coincide con la consolidación de Volaris, que cumple 10 años de operaciones en territorio guatemalteco, y con la presencia estable de Spirit Airlines, Arajet y TAG Airlines, que completan la lista de compañías que ofrecen tarifas accesibles y competitivas desde La Aurora. “Guatemala es nuestro país número 11 en operaciones y vemos un enorme potencial de conexión con Colombia”, afirmó Jorge Jiménez, vicepresidente comercial y de Planeación de Wingo, en entrevista con Prensa Libre. El directivo explicó que la decisión de abrir operaciones en Guatemala no fue improvisada. Después de tres años de análisis y negociaciones —que comenzaron durante la feria turística Anato en Colombia—, la aerolínea concretó en febrero de este año el plan de volar hacia Guatemala. La nueva ruta Bogotá–Guatemala contará con 13 operaciones semanales y una capacidad estimada de 40 mil asientos hasta junio de 2026. Los vuelos estarán enfocados en viajeros vacacionales y de negocios ligeros, con frecuencias los lunes, miércoles y viernes. El costo de los boletos empieza en US$120 ida y vuelta, con beneficios como el transporte de un artículo personal de hasta 10 kilos y la posibilidad de adquirir servicios adicionales. (PL 27.10.25)
