Recortes fiscales de Trump benefician a empresas

La recaudación de impuestos corporativos ha caído desde que los republicanos aprobaron modificaciones en el verano. Algunos economistas consideran que estos cambios podrían valer la pena. Aunque los estadounidenses no empezarán a ver los ahorros fiscales hasta el año que viene, algunas empresas, como Walmart, ya están informando de reducciones en sus pagos de impuestos en 2025. Solo después de que los estadounidenses presenten su declaración de impuestos el próximo año se evidenciará el ahorro, lo que los republicanos esperan que se traduzca en un “boom de devoluciones” que eleve la percepción pública sobre la economía. Muchas de las principales empresas estadounidenses no han tenido que esperar. En los meses posteriores a la aprobación de la ley, en julio, compañías como Walmart, Amazon, Verizon y Eli Lilly han informado que la normativa reducirá sus pagos fiscales en efectivo a corto plazo. AT&T Inc. proyectó un ahorro de hasta 2,000 millones de dólares en impuestos solo en este año. Estos ahorros ya han comenzado a repercutir en el presupuesto federal. Entre julio y noviembre —el último mes completo con datos disponibles— los ingresos procedentes del impuesto corporativo cayeron aproximadamente un tercio, es decir, 52 mil millones de dólares en comparación con el mismo periodo del año anterior, según el Departamento del Tesoro. El ahorro de efectivo no proviene de un cambio en la tasa del impuesto a las empresas, que los republicanos mantuvieron en 21%, sino de una serie de exenciones fiscales que permiten a las compañías reducir el monto de sus ingresos gravables. En lugar de amortizar gradualmente los costos de nuevas inversiones o proyectos de investigación, ahora pueden deducir el monto total en un solo año. Ese ajuste técnico en el periodo de amortización fue el resultado de años de cabildeo empresarial en Washington. “Estamos entregando enormes sumas a las empresas para que hagan algo que ya iban a hacer; ese es el problema de la mayoría de incentivos fiscales”, dijo Matt Gardner, del Instituto de Política Fiscal y Económica. “Cuando las compañías invierten tanto en capital o I+D, pueden seguir postergando indefinidamente sus pagos tributarios”. Algunas grandes empresas enfrentan límites para reducir su carga fiscal. Un nuevo impuesto mínimo corporativo, establecido bajo la administración de Joe Biden, exige que empresas con ingresos superiores a 1,000 millones de dólares paguen al menos 15% sobre las ganancias reportadas a sus inversionistas, lo cual podría reducir el impacto de las exenciones. En su informe del tercer trimestre, Meta indicó que la nueva ley fiscal de Trump representaría una “reducción significativa” en sus pagos de impuestos en EE. UU., aunque también registró un costo adicional de 16 mil millones de dólares por el impuesto mínimo alternativo. Algunos grupos empresariales han presionado al Departamento del Tesoro, que ya ha suavizado ciertos elementos de este impuesto, para que permita mayores deducciones por investigación. No obstante, un grupo de demócratas pidió al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que no modifique el código tributario a favor de las corporaciones multimillonarias. (PL 16.12.25)

 

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