Centroamérica, la nueva atracción en la región para los fondos de inversión
Históricamente una zona caracterizada por su baja penetración financiera, mercados poco profundos y una industria dominada por la banca tradicional, Centroamérica ahora está ganando tracción como un mercado de ‘etapa temprana’, según un análisis realizado por Funds Society. A pesar de ser una región muy pequeña y fragmentada, que solo representa entre 2,4 y 3,4% de los activos bajo gestión (AUM) de su vecino México, y de ser casi invisible en comparación con EE.UU., representando apenas el 0,05% del mercado estadounidense, la región está emergiendo como una inversión atractiva para directivos, bancos regionales y capital internacional. Según el informe, son precisamente estas aparentes desventajas las que convierten la región en una zona atractiva para la inversión: tiene un nivel inicial bajo, y presenta un alto potencial de expansión. Lo que le falta en tamaño, se compensa con opcionalidad. La digitalización ofrece oportunidades de inversión para millones de personas que no participan en fondos, mientras los activos reales ofrecen buenas oportunidades en entornos donde no se ha desarrollado una sofisticada infraestructura de financiamiento. Costa Rica es el país más desarrollado de la región, encabezando con USD 4.500 millones en activos, lo cual es una cifra modesta en términos globales. Sin embargo, sirve como un caso de éxito —hace una década no había una presencia visible de la industria de fondos de inversión, pero ahora alcanza ese volumen, según la Cámara de Fondos de Inversión de Costa Rica. De hecho, el papel de Costa Rica es clave, según Nelson Irías Nuñez, un emprendedor costarricense y el fundador de Costa Rica Tech Week, ya que el país “ofrece uno de los entornos más estructurados en la región: estabilidad institucional, membresía en la OCDE, talento fuerte, y una base firme en la fabricación avanzada y tecnología”. Ya hay cerca de 15 fondos activos en Centroamérica, según Nuñez, que tienen tesis de inversión más claras y enfoques más regionales. “Cada vez más, los inversionistas miran hacia Centroamérica como un mercado conectado en vez de aislado, ya que en fin somos un mercado de más de 60 millones”. Aunque es verdad que Centroamérica no va a lograr competir con sus vecinos México y EE. UU., parece que ya ha empezado a convertirse en un ecosistema emergente y único, con un alto potencial de rápido crecimiento. Las deficiencias estructurales en sectores como los servicios financieros, la logística, y la sanidad generan oportunidades cruciales para soluciones a escala de empresa emergente. (forbescentroamerica.com 15.05.26)
