FMI alerta que el petróleo y la incertidumbre global nublan un 2026
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó este lunes su evaluación final sobre Guatemala, tras su visita del Artículo IV la semana pasada. Como parte de su evaluación, la conclusión es muy clara: Guatemala arrancó 2026 con viento a favor, creció 4.4% en el primer trimestre, la inflación cerró 2025 en 1.7% y las reservas tocaron un récord histórico de USD 32 mil 700 millones. Pero la guerra en Oriente Medio cambió el panorama. El FMI bajó su proyección de crecimiento para este año a 3.75%; la razón: el choque petrolero y la incertidumbre. Así lo indicó el organismo en un comunicado. “El balance de riesgos se inclina a la baja”, sentenció la misión liderada por Alex Culiuc, aunque matizó que el país mantiene “sólidos fundamentos macroeconómicos” para resistir. El consumo privado y un impulso fiscal empujaron al PIB a crecer 4.3% en 2025, superando las expectativas. Las remesas récord dispararon el superávit en cuenta corriente a 4.7% del PIB y dejaron las reservas por las nubes. Con deuda pública de solo 27% del PIB y acceso fácil a mercados, Guatemala parece blindada. Sin embargo, el FMI ve dos nubarrones. Uno, los precios de la energía: si la guerra se alarga, el petróleo caro golpea el consumo e inversión. Dos, El Niño: un episodio fuerte podría disparar precios de alimentos, reducir generación hidroeléctrica y complicar la cosecha. A eso se suma la duda sobre remesas, que podrían moderarse si EE. UU. cambia su política migratoria. El lado bueno: si el petróleo baja rápido o el nuevo acuerdo comercial con EE. UU. se afianza, el golpe sería menor. La receta del FMI: más infraestructura, menos subsidios y cobrar mejor los impuestos. (LH 09.06.26)
