Finanzas en próximos 2 años están hipotecadas

En el primer año de la gestión del presidente Alejandro Giammattei se aumentó la tasa de endeudamiento público como resultado de los efectos de la pandemia, medida que también fue parte del rechazo durante las jornadas de protesta en noviembre al presupuesto para 2021. La administración de Gobierno tendrá un lastre para enfrentar los próximos tres años, ya que según la Comisión Económica para América Latina (Cepal), la estabilidad financiera en los países podría retornar hasta 2023 o 2024. Las autoridades del Ministerio de Finanzas han justificado que Guatemala era uno de los países de la región con márgenes que permitían hacer este tipo de sacrificios mientras se vuelve a la normalidad. Giammattei recibió la presidencia en enero del 2020 con un saldo de deuda pública -que agrupa la interna y externa- por Q157 mil 325 millones, según el reporte de Operaciones de Crédito Público del Minfin. El dato actualizado al 31 de octubre último señala que el saldo asciende a Q189 mil 631 millones. Eso quiere decir que, en 10 meses, hubo un aumento de Q32 mil 305 millones. El aumento de la deuda se explica por los efectos causados por la pandemia. Como referencia, la deuda per cápita a octubre es de Q11 mil 220 (lo que debe cada ciudadano al nacer). El reporte de Crédito Público detalla que, en diez años, el ritmo de crecimiento anual promedio del saldo de la deuda era de 10%, pero en 2020 se sitúo en 20.53%. De manera preliminar el déficit fiscal —gastos programados que superan los ingresos— alcanzaría 5.1%, siendo uno de los más altos en los últimos años.  (Prensa Libre 14.01.21)

También te podría gustar...

Deja un comentario