Costa Rica aspira a posicionarse como un destino mundial para teletrabajadores
Costa Rica piensa pescar en el cardumen de teletrabajadores que ha generado la pandemia de la Covid-19, con la consolidación del trabajo remoto y digital provocado por las restricciones sanitarias y aislamiento implementadas en todo el mundo. El plan es lograrlo a través de un proyecto de ley que cree una condición migratoria especial que permita a los extranjeros que cumplan ciertos requisitos permanecer hasta año y medio trabajando en el país. Esta condición también aplicaría para el núcleo familiar del interesado.
Así lo explicó Carlos Ricardo Benavides, diputado de Liberación Nacional y padre de la iniciativa, quien definió a estos trabajadores como “nómadas digitales”. “Trabajan desde Costa Rica para compañías de Nueva York o de Toronto, reciben sus ingresos en el extranjero, pero lo gastan aquí, alquilando hospedaje y vehículos, consumiendo en restaurantes, comprando en tiendas y paseando”, detalló el legislador. El proyecto estima que, en una estancia de seis meses, un nómada digital con su grupo familiar puede invertir cerca de ¢15 millones. Países como Estonia, Bermudas y Barbados son apetecidos por estos nómadas digitales, ya que tienen condiciones favorables a nivel migratorio y costo de la vida. El mercado es amplio, ya que, durante el 2020, a raíz de la crisis de la Covid-19, se ha implementado el teletrabajo en el 88% de las empresas frente al 4% que lo empleaba antes de la crisis. A su vez, el 27% de los trabajadores en los países de altos ingresos podrían teletrabajar desde su casa o desde cualquier otra parte del mundo, estimó la Organización Internacional del Trabajo. A esto se suma un posible éxodo de teletrabajadores de empresas de Silicon Valley hacia destinos exóticos, debido a que el precio de alquiler o compra y el costo de la vida son altos en esta zona californiana, analizó Sary Valverde, presidenta de la Asociación de Agencias de Viaje. La iniciativa para atraer a los nómadas digitales se encuentra convocada para sesiones extraordinarias y tiene el apoyo de la Cámara Nacional de Turismo y, de entrada, de 19 congresistas, por lo que goza un ambiente favorable para ser aprobada en el primer semestre de este año. Fuente: forbescentroamerica.com
