6 de cada 10 hogares beneficiarios dependen de las remesas

El flujo de remesas familiares cubrió las necesidades básicas en los hogares que se vieron afectados por la pérdida o falta de ingresos, a pesar de que hubo restricciones en la movilidad de personas para migrar, y el efecto adverso causado en el empleo hispano en Estados Unidos. Se confirma, una vez más, que el dinero proveniente de los migrantes sostiene la economía guatemalteca e impacta en el consumo interno de bienes y servicios, lo que profundiza la dependencia de muchas familias para cubrir sus necesidades básicas, como la alimentación y servicios. Por ejemplo, seis de cada 10 hogares dependen de sus ingresos por la vía de las transferencias, reveló el estudio “La migración y las remesas familiares en el contexto de la covid-19”, que elaboró la Asociación de Investigación de Estudios Sociales (Asíes) en una medición hecha en 2020. “Las remesas se han convertido en la seguridad social de muchas familias”, remarcó Eduardo Stein, vicepresidente de Asíes, al exponer la introducción de la investigación, que tuvo una muestra de más de 240 participantes con un sondeo de opinión en septiembre pasado. En 2020, Guatemala cerró con un ingreso de remesas por US$11 mil 340 millones, con una tasa de crecimiento del 7.9%, y tan solo en enero de este año el crecimiento interanual fue de 8.9%. (Prensa Libre/El Periódico 17.02.21)

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