Cómo el temor a la deportación fortalece las remesas de EE. UU. a Latinoamérica

Las transferencias de dinero a Guatemala, Honduras y otros países han aumentado en los últimos meses, alcanzando miles de millones de dólares. Los migrantes indocumentados en Estados Unidos dicen que están enviando dinero a sus familias mientras pueden. Los efectos de las medidas del presidente Donald Trump contra la migración pueden apreciarse en los refugios vacíos en la frontera mexicana, en el desplome del número de cruces ilegales y en los lugares de trabajo allanados por agentes federales. Sin embargo, los migrantes, los defensores de los derechos y los expertos afirman que para hacerse una idea de la alarma que sacude a las comunidades de migrantes latinoamericanos en Estados Unidos hay que seguir el dinero. “Hay temor”, dijo Julio Fuentes, un migrante guatemalteco indocumentado de 35 años que trabaja en California como plomero. “Si lo agarran a uno, ya no puede hacer uno nada. Y lo mandan sin nada”. En los últimos meses, la cantidad de dinero enviada por migrantes como Fuentes a sus países de origen en Latinoamérica ha aumentado en miles de millones de dólares, según las instituciones financieras de la región. Los migrantes suelen enviar unos cientos o miles de dólares cada vez, ya sea en efectivo en locales de transferencias o mediante métodos digitales. En varias naciones centroamericanas, las transferencias de dinero se han disparado en un 20 por ciento. La razón, de acuerdo con funcionarios, migrantes y analistas, es que las personas que temen a la deportación intentan sacar de Estados Unidos todo el dinero posible mientras aún pueden. Las transferencias de dinero, conocidas como remesas, son un pilar económico fundamental para muchos países y familias de todo el mundo, especialmente en Centroamérica y el Caribe. Ahí, los fondos a veces constituyen una parte enorme de la economía de una nación que puede alcanzar hasta una cuarta parte del producto interno bruto de un país, como son los casos de Honduras y Nicaragua. Aunque las remesas que se envían a Latinoamérica también proceden de países como Canadá y España, la gran mayoría sale de Estados Unidos. Los migrantes “están mandando los ahorros en sus remesas para estar preparados por si en algún momento indeterminado los deportan y pueden tenerlos aquí en Guatemala”, dijo en junio Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala. (PL 10.09.25)

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