Las cuatro deudas pendientes de El Salvador con el FMI
El Salvador ya pasó la primera revisión que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el marco del Acuerdo de Servicio Ampliado (SAF), y aunque el organismo señalaba en la evaluación que el país había cumplido “con creces”, hay metas pendientes según el calendario, señala en su último informe sobre el país el grupo de inversión inglés EMFI. La primera de ellas y quizás la más publica ha sido la falta de la entrega del estudio actuarial, que es el que analiza la situación del sistema de pensiones. El compromiso era que el gobierno entregaría este estudio en junio pasado, pidieron prórroga para presentarlo en septiembre y a la fecha no ha trascendido su entrega. Este análisis es la base para poder realizar la reforma previsional que está calendarizada (según el FMI) en febrero próximo. El economista, Rafael Lemus, aseguró en televisión que no hay información concreta del gobierno ni del FMI, aunque se señala que está en progreso. “Es un estudio, y normalmente en las consultorías ocurre eso, que se hace un trabajo y se dice hoy simular esto, probemos con esto. Ese estudio da para eso, porque es una base de una valuación de cómo se comportan los ingresos y los gastos en una corriente de 100 años, por ejemplo; de todos los flujos traídos a un valor presente. Y es el momento de probar alargar la edad, más tiempo de cotización en las simulaciones”, aseguró. Esto implica modelar diferentes escenarios. Para EMFI este “retraso perjudica la credibilidad fiscal, especialmente si se tiene en cuenta el creciente uso de los recursos de las pensiones para financiar el gasto corriente”. El segundo compromiso pendiente, asegura EMFI es la presentación del Marco Fiscal de Mediano Plazo. En el sitio web del Ministerio de Hacienda bajo la pestaña de marco fiscal, hay un informe llamado Plan Fiscal 2025-2027, pero no incluye estos puntos que señala el grupo de inversión: análisis de riesgos fiscales, información detallada sobre inversiones plurianuales, financiamiento bruto (externo e interno) y flujos con empresas estatales. La tercera deuda según EMFI, son las normas de la ley de Sostenibilidad Fiscal. Esta ley fue aprobada en junio de este año, pero no hay normativa para aplicación. La cuarta, según EMFI, es que el proyecto de presupuesto “para 2026 contrasta con la senda de consolidación del año anterior y genera dudas sobre su coherencia con los objetivos del programa”. (eleconomista.net 03.11.25)
