Cambio climático impone ritmo a aseguradoras
Las catástrofes naturales cada vez más recurrentes son uno de los mayores riesgos a nivel global. Sin embargo, la brecha entre las pérdidas económicas por fenómenos climáticos extremos y las pérdidas aseguradas disminuye a un ritmo lento, de entre 5% y 7%. Ante este escenario, el reto del sector asegurador en países emergentes se concentra en promover una cultura del riesgo y diseñar productos más efectivos y personalizados. Santiago Arechaga, presidente de Reaseguros para América Latina y el Caribe, de Swiss Re, comparte que en la primera mitad de 2026, las pérdidas aseguradas globales se estimaron en 42,000 millones de dólares (MDD), lo que representa el total más bajo desde 2020, 16% por debajo de la media en una década. Pero destaca que en 2025, las pérdidas económicas aseguradas por desastres naturales se estimaron en más 100,000 MDD, por sexto año consecutivo, rompiendo una barrera que antes no se veía. La firma de consultoría Deloitte calcula la “baja penetración de seguros en Latinoamérica” en 3% del PIB frente al 7% mundial, y destaca además alta informalidad y consumidores cada vez más digitales en el mercado. El Centro de documentación y conocimiento de Fundación Mapfre coincide con la cifra en la región y refiere también “concentración de la población en zonas de riesgo y una mayor frecuencia de eventos extremos”. Este panorama revela una oportunidad creciente por expandir la conciencia del riesgo y la cultura de la contratación de seguros, sobre todo en Latinoamérica y el Caribe, considera Arechaga. (forbescentroamerica.com 22.10.26)
