En seis meses se elevó la mora en la cartera de créditos individuales

La pérdida de empleo y de ingresos afectó la capacidad de las personas de atender sus compromisos financieros y a ello se debe el aumento de la morosidad en los préstamos individuales que, de acuerdo con la publicación de la Superintendencia de Bancos (SIB), se incrementó de Q2.0 millardos al cierre de 2020 a más de Q2.4 millardos en junio de este año. Así lo explicó Fabián Pira, exgerente del Banco de Guatemala, al comentar que es un efecto de la pandemia y “una señal de que las personas con niveles de ingresos menores o que su actividad económica es ahora menor no han podido enfrentar su situación financiera”. Con excepción de las remesas familiares, que siguen aumentando, debido a la contracción económica de 2020 hay algunos sectores en los que la actividad no se ha recuperado, agregó Pira. La morosidad es más alta en los préstamos otorgados a hombres, y se elevó de 2.6 por ciento a 2.9 por ciento, según el Boletín semestral de estadísticas de información financiera por género que divulgó la SIB. En igual periodo la morosidad en el caso de las mujeres aumentó de 1.8 por ciento a 2.1 por ciento. Los porcentajes habían mostrado una tendencia a la baja desde 2017, cuando para los préstamos contratados por hombres se ubicó en 3.8 por ciento y para mujeres en 2.6 por ciento. El saldo de los créditos es de Q92.9 millardos y la participación de las mujeres es de 38 por ciento, frente al 62 por ciento que corresponde a hombres. (El Periódico 14.09.21)

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