Nicaragua prepara una nueva reforma constitucional en medio de condenas internacionales

La Asamblea Nacional (Parlamento) de Nicaragua, controlada por el oficialismo sandinista, aprobó en primera legislatura, de dos necesarias, una reforma parcial profunda a la Constitución Política que excluye de participar en cargos de elección popular a los opositores considerados “traidores a la patria” y amplía a siete años el mandato presidencial. La enmienda constitucional, que está previsto que sea ratificada el 18 de enero de 2027 para entrar en vigor, busca afianzar aún más en el poder a los copresidentes nicaragüenses, Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que gobierna el país desde 2007, es la persona que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985 y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990. Estas son las claves para entender el alcance de la reforma y el impacto internacional que ha provocado. La enmienda, aprobada a mano alzada por unanimidad durante una sesión especial celebrada el martes pasado, prohíbe explícitamente la participación en procesos electorales a cualquier ciudadano que sea calificado por las autoridades como “traidor a la patria”, término que han aplicado a al menos 452 opositores o críticos desnacionalizados, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli. La prohibición se extiende también a quienes hayan participado en la “ejecución de un intento de golpe de Estado o de un golpe de Estado consumado”, o que soliciten sanciones y financiamiento extranjero. En la práctica, las autoridades pueden excluir de manera indefinida a cualquier bloque opositor o crítico al Gobierno de optar a cargos de elección popular. (forbescentroamerica.com 07.09.26)

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